Vidal Santiago Díaz, El Barbero Que Paralizó a Puerto Rico en 1950 (Primera Parte)

Por: Wilmer Jobeth Fernández |  Salón Boricua

 

Fue un martes 31 de octubre a eso de las dos y media de la tarde que Salón Boricua, una barbería ubicada en la 351 de la calle Colton, esquina Barbosa en Santurce estuvo bajo ataque. Vidal Santiago Díaz era el nombre del protagonista de esta historia, quien también era amigo íntimo y barbero personal de Don Pedro Albizu Campos. Lo que sucedió aquella tarde de octubre, posiblemente a muchos y muchas, no nos lo contaron en la escuela. Al igual que “El Grito de Jayuya” o la “Revolución de 1950”, este episodio épico de nuestra historia descansa en el recuerdo de quienes vivieron los sucesos en carne propia y en los libros que algunos logran descubrir. La realidad es que, es muy poco lo que se promueve sobre el conocimiento de nuestra verdadera historia. Por el contrario, se intenta minimizar su trascendencia, o peor aún, se ha intentado ocultar la historia a la mayoría de los puertorriqueños. El Asalto a Salón Boricua es uno de los acontecimientos más dramáticos de nuestra historia. También fue uno de los eventos de mayor difusión radial en aquel entonces, transmitiéndose EN VIVO en las emisoras de Puerto Rico, entre ellas WKAQ (580AM) y WIAC (740AM).


“El más prolongado y dramático episodio de la rebelión nacionalista de Puerto Rico tuvo lugar a las 5:00 de la tarde de antier, al producirse la más espectacular y emocionante contienda de estos sucesos, cuando fuerzas de la Guardia Nacional y de la Policía, equipadas con ametralladoras y granadas, sitiaron al líder nacionalista Vidal Santiago en la Barbería Boricua (Salón Boricua), en la esquina de las calles Colton y Barbosa, en Villa Palmeras, iniciándose allí un violento tiroteo que se prolongó por varias horas y mantuvo a toda la población de la Isla en un alto grado de nerviosa excitación general.”

- El Imparcial, 2 de noviembre de 1950

El 30 de octubre, mientras en Ponce, Peñuelas, Mayagüez, Yauco, Jayuya, Naranjito y Arecibo ocurrían actos de resistencia, Vidal Santiago Díaz ya era vigilado por agentes federales frente a su barbería. En la radio ya se escuchaban las noticias sobre arrestos de nacionalistas en distintos pueblos. Era cuestión de tiempo para que intentaran capturarlo y torturarlo al igual que a muchos otros nacionalistas de la época. Preocupado por Pedro Albizu Campos (que resistía su arresto en su residencia en el Viejo San Juan) había telegrafiado al Procurador General, Vicente Géigel Polanco, ofreciéndose a servir de intermediario en su arresto. Según Vidal, él era el único que podía entregar a Albizu. Mientras esperaba la respuesta se da cuenta de que un policía armado se acercaba de forma amenazante a su barbería. Un disparo en defensa propia fue suficiente para dar comienzo al violento tiroteo que duraría más de tres horas.

“Dejé una puerta entreabierta por si llegaba el mensajero del telégrafo y me recosté en la cama a oír las noticias de la radio. Serían poco más de las 2:30 PM cuando escuché que alguien entraba y me incorporé para ver quien era. Mi sorpresa fue grande cuando vi que quien entraba no era el mensajero que aguardaba, sino un policía, que, revólver en mano, avanzaba en actitud amenazante. Estaba un tanto nervioso por los acontecimientos que se estaban sucediendo en la isla, cuyas noticias oía por la radio, por lo que vi en el policía un asaltante de mi hogar, ya que su actitud no parecía la de un agente pacífico del orden público. Mi pistola estaba al alcance de mi mano y maquinalmente la agarré e hice fuego contra el guardia asaltante. Este volvió precipitadamente sobre sus pasos e inmediatamente después comenzó el furioso tiroteo”

- Vidal Santiago Díaz


Ametralladoras, rifles, carabinas, revólveres y granadas fueron utilizadas en este asalto. Desde el inicio del tiroteo la Policía Insular y Guardia Nacional, así como los reporteros, estaban convencidos de que había al menos veinte hombres escondidos en el Salón Boricua. "Vidal ya había colocado tres escopetas y cinco revólveres en diferentes partes del salón, concentrándose en las dos ventanas y la puerta principal." La realidad es que en la barbería habían escondidas un arsenal de armas que llevaban tiempo escondiéndose ahí. Vidal estaba dispuesto a defender el salón, estaba dispuesto a resistir por su patria. El tiroteo en Salón Boricua se transmitió ininterrumpidamente de "forma sensacionalista” por la radio nacional. Vecinos y curiosos se atrincheraron en el lugar de la acción.


"Entonces lanzaron granadas de mano, que según la guardia nacional, no eran de metralla, solo servían para “adormecer”.”    


Sin embargo...


“El Salón Boricua comenzó a derrumbarse. La metralla volaba por todas partes. Proyectiles en forma de cristales y concreto golpearon a Vidal una y otra vez”

Los 15 Policías Insulares y 25 Guardias Nacionales esperaban ver entre veinte y treinta nacionalistas en el Salón Boricua, pero nadie salía de la barbería ya casi destruida. Al entrar solo encontraron el cuerpo tendido boca arriba de Vidal, quien estaba gravemente herido en sus manos, piernas y estómago. Estaba tirado entre los escombros, detrás de una columna de concreto. Es ahí cuando uno de los soldados le da un "tiro de gracia" en la frente con una pistola calibre .45, para “asegurar” su muerte. Acto seguido levantan el cuerpo herido de Vidal Santiago Díaz para sacarlo del lugar. Fue mientras lo llevaban agarrado por sus manos y piernas, que ocurre lo inesperado: "El cadáver abrió los ojos.”


Era un verdadero milagro, nadie podía creer que un solo hombre boricua fuera capaz de resistir tantas heridas en su cuerpo, incluyendo un mortal disparo en la cabeza. Era algo que parecía sacado de una película de Hollywood, pero realmente ocurrió aquella tarde del 31 de octubre de 1950 en Barrio Obrero.


“Vidal Santiago Díaz se había convertido en el nacionalista más famoso de la historia puertorriqueña, después de don Pedro Albizu Campos. Fue el barbero que desafío el Imperio con una bala en el cerebro.”

En el asalto a la barbería de Vidal Santiago también resultaron heridos, el niño Nicolás Santiago, repartidor de periódicos (por el disparo accidental de un policía), Onofre Mercado Pagán (ayudante de la policía) y el policía insular Agustín Malavé.

"Agregó el reportero de El Mundo en su escrito que cuando sacaban el cuerpo agonizante de Vidal Santiago, los alrededores de la barbería estaban apiñados por no menos de 5 mil curiosos que desde temprano se reunieron en el lugar.”

Esta historia continuará...

Fuentes y Referencias:

  • Purcell, José. (Marzo 1979) Serie Periodística: La Revuelta Nacionalista. El Vocero de Puerto Rico.
  • Bruno, Miñí Seijo. (1989) La Insurrección Nacionalista en Puerto Rico, 1950. Editorial Edil.
  • Denis, Nelson A. (2015) Guerra Contra Todos Los Puertorriqueños. Nation Books.
  • WKAQ (1950) Narración Arresto a Vidal Santiago. Youtube/Bitpix.


11 comentarios

Kelvin Díaz

Sigan informando a todos los que desconocemos esas grandes hazañas y/o eventos que marcaron nuestra historia. Los verdaderos mártires/patriotas no pueden quedar en el anonimato! Algún día se logrará la libertad de nuestra patria! Lucha si! ✊🏼

Keyvan Antonio Heydari

Maria Magdalena, no sé cómo encontrarla a usted, pero soy documentalista y me interesa su recuento. favor responda. keyvan@rsf.org

José Carlos

i Qué falta nos hace tantos hombres y mujeres como los gloriosos héroes nacionalistas boricuas que cruzaron las colindancias de la eternidad !

Carmen Santiago

Nuestra historia esta inconclusa sin datos como estos. Gracias a ustedes que hacen posible el compartir la verdadera historia. Exitos siempre.

Carmen Colon

Gx por el artículo. Fantástico poder leer nuestra historia sin que nos tergiversan los hechos.

José Manuel Román

Nací en la Colton, 1954, mi padre me contó sobre eso.

Maria Magdalena Santiago-Diaz

Hola, le escribí una nota hace unos días, pero no se si ya la pudo leer. Soy la hija menor de Vidal Santiago Diaz y le agradezco a nombre de mi familia que posteara este articulo en su pagina y las redes. Nos encantaría comunicarnos con usted. Saludos y Gracias.

Aníbal Rivera

sabía algo de el barbero de don Pedro pero no de el asalto a la barbería (increíble)

Maritza Conde

Triste realidad, la verdadera historia siempre se la ocultan al Boricua.

Alcides Heredia Rodríguez

Historia que nunca será contada en la escuela Pública. No siguen acechando y marginado para que perdamos el orgullo Patrio.
Por eso hay que contarla. Espero que algún día seamos libres para forjar nuestro propio destino.

Carmen Musso

Desde Edison, New Jersey, gracias por ese artículo, muy interesante. Me gustaría enterarme más de ese evento Muchas gracias, muy interesante tema. De paso, soy de Isabela, de el Barrio Bejucos ( Avenida Estación) ahora, Saludos a toda las familias Ruiz y Soriano.

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